El cáncer es una enfermedad que puede tener graves consecuencias en la salud, tanto física como emocional. Una de las consecuencias más comunes del tratamiento oncológico es el efecto secundario en la piel. Los diferentes tipos de tratamientos como la quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia y terapias dirigidas pueden afectar la piel de distintas maneras, como sequedad, picazón, descamación, enrojecimiento, entre otros síntomas.
Por esta razón, es importante cuidar la piel adecuadamente durante el tratamiento oncológico. Aquí te presentamos algunos consejos para mantener tu piel saludable y cómoda durante el proceso:
💧 1. Hidratación
La hidratación es fundamental para mantener la piel saludable y prevenir la sequedad, picazón y descamación.
Durante el tratamiento oncológico, el agua es esencial para mantener la piel hidratada, por lo que se recomienda beber suficiente agua diariamente.
Además, usa cremas hidratantes sin fragancias ni aditivos irritantes, y aplícalas después de la ducha, cuando la piel aún está húmeda.


☀️ 2. Protección solar
La piel puede volverse más sensible al sol durante el tratamiento.
Usa protector solar con SPF 30 o más, y evita la exposición directa entre las 10:00 y las 16:00.
Opta por ropa protectora, sombreros y gafas de sol cuando salgas.
🧼 3. Limpieza suave
Utiliza productos de limpieza sin perfume ni alcohol.
Evita frotar la piel o usar esponjas.
Sécala suavemente con una toalla y evita duchas con agua muy caliente.


🚫 4. Evita productos irritantes
Evita cosméticos con alcohol, colorantes o perfumes.
Elige productos hipoalergénicos y revisa siempre las etiquetas antes de comprar.
Tu piel estará más reactiva, así que menos es más.
💅 5. Cuida las uñas
Las uñas también pueden debilitarse.
Manténlas limpias, cortas y usa esmaltes suaves, sin ingredientes agresivos.
Si notas enrojecimiento, dolor o hinchazón, consulta a tu médico.

🩷 Cada piel es diferente.
Habla con tu dermatólogo si tienes dudas.
Ellos te orientarán con productos adaptados a ti y a los cambios que puedas tener durante el tratamiento.
Cuidar tu piel durante el tratamiento oncológico puede ayudarte a sentirte más cómoda y segura.
Sé amable contigo misma y dedica tiempo a cuidarte.
Tu piel te lo agradecerá.
